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Tribunales

Nueva condena de cárcel a Victorino Alonso por destrucción del medio ambiente en la mina del Feixolín

La Audiencia Provincial le condena a dos años y medio de prisión de los ocho que se pedían inicialmente, con indemnización de 135.000 euros al denunciante y multa de 8.500 por arrasar el monte de una explotación a cielo abierto totalmente ilegal. El exalcalde de Villablino Guillermo Murias resulta absuelto.

El empresario minero Victorino Alonso, acude a la última sesión del juicio visiblemente molesto con los medios de comunicación presentes en la Audiencia Provincial de León. / Carlos S. Campillo / ICAL
El empresario minero Victorino Alonso, visiblemente molesto con los medios de comunicación presentes en la Audiencia Provincial de León en su último juicio. / Carlos S. Campillo / ICAL
ileon.com  | 30/09/2019 - 12:28h.

La Audiencia Provincial de León ha condenado al conocido empresario minero Victorino Alonso a dos años y medio de prisión, de los ocho que le pedía la Fiscalía, como autor responsable de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente por arrasar durante años un monte con la explotación minera a cielo abierto de El Feixolín, totalmente ilegal y una de las que se benefició durante años con su empresa MSP, posteriormente Coto Minero Cantábrico.

La empresa del magnate del carbón inició en El Feixolín la explotación en el año 1995 sin ningún tipo de licencia urbanística, estudio de impacto ambiental ni licencia ambiental, admite la sentencia.

Además de la prisión, la sala le condena a diecinueve meses de multa con una cuota diaria de 15 euros (8.500 euros en total), y dos años y tres meses de inhabilitación especial para el desempeño de funciones de administración, dirección o gerencia de cualquier empresa de extracción o tratamiento de minerales.

Así mismo, el empresario minero deberá indemnizar al hostelero de Villablino Antonio Arias Tronco, impulsor de la denuncia inicial por daños causados a unas propiedades suyas en las inmediaciones de la mina a cielo abierto, en la cantidad de 135.631,1 euros.

En esta resolución, se ha tenido en cuenta la concurrencia de la circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal de dilaciones indebidas del proceso judicial, apreciada como muy cualificada, con el efecto de la rebaja en dos grados de la pena. Además, Alonso sale absuelto de los delitos contra la ordenación del territorio y ordenación urbanística, por los que en total se le pedían ocho años de cárcel.

Pagar la restauración... un dinero sin determinar

Por otro lado, la Audiencia ha condenado además al empresario a satisfacer la cantidad de dinero no especificado aun que, según el informe pericial que se realice en el trámite de ejecución de sentencia, se estime necesaria, tanto para restaurar las partes de la mina de carbón El Feixolin que aún no lo han sido, como para subsanar las partes que hayan podido ser incorrectamente restauradas hasta ahora.

La cantidad resultante, una vez abonada, se pondrá a disposición de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, que la destinará a restaurar o rectificar, previo permiso o autorización que legalmente proceda.

Finalmente, la Audiencia Provincial de León ha declarado la responsabilidad civil subsidiaria de las compañías de su propiedad, Minero Siderúrgica de Ponferrada SA y Coto Minero del Cantábrico SA.

Atenuantes: 17 años de diligencias

En la resolución, el tribunal tuvo en cuenta la concurrencia de la circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal de dilaciones indebidas, apreciada como muy cualificada, con el efecto de la rebaja en dos grados de la pena. Al respecto, cabe recordar que el juicio se celebró tras 17 años de diligencias y retrasos, después de que en septiembre del año pasado se suspendiera por última vez debido a que la empresa argumentó una situación de indefensión por no haber recibido los escritos de acusación.

El proyecto de explotación a cielo abierto del Feixolín  se presentó en 1986 por la compañía de Alonso y se empezó a explotar en 1994, una vez que tomó el control de la empresa. En 1999 el Ayuntamiento de Villablino concedió por silencio administrativo licencias menores relacionadas con el cielo abierto pero en 2004 se anularon por sentencia judicial. En 2009 se paralizó definitivamente toda la actividad minera tras un proceso de restauración que, además, fue denunciado como una nueva explotación encubierta.

A pesar de todo esto, la Audiencia ha absuelto a las otras dos personas juzgadas en este procedimiento: el exalcalde de Izquierda Unida Guillermo Murias, que gobernaba cuando se explotó esta mina, y José Tascón, un directivo de la MSP por aquel entonces.

Pendiente por La Mora y Nueva Julia, ambos en el municipio de Cabrillanes, igualmente por explotaciones a cielo abierto presuntamente ilegales pero de las que, como en El Feixolín, la empresa de Alonso extrajo ingentes cantidades de carbón y de beneficios empresariales.

Esta sentencia condenatoria a Victorino Alonso se suma a otra de prisión por la destrucción del yacimiento neolítico de Chaves, en Huesca, con una condena de cárcel de dos años y medio y el pago de 25,5 millones de euros, aunque finalmente se libró tanto de ingresar en la cárcel como de pagar esa cifra, por considerársele insolvente.

Los daños

Según considera probado la sentencia, ambiental, MSP inició los trabajos de explotación en El Feixolin en el año 1995 y los mantuvo "sin disponer de licencia urbanística, de Estudio de impacto ambiental, ni de licencia ambiental" hasta, al menos, el año 2006. Además, el auto también subraya que la actividad llevada a cabo provocó un "impacto negativo y severo" en los ecosistemas del área ocupada por la mina.

En ese sentido, cabe recordar que el área donde se situaba la explotación esté enclavada en el espacio natural protegido Alto Sil, incluido en la Red Natura 2000, dentro de los límites de la Reserva de la Biosfera Valle de Laciana y en terrenos de aplicación del plan de recuperación del oso pardo aprobado por la Junta. Al respecto, el área afectada es conocida como corredor ecológico de Leitariegos y es de gran importancia para la conservación de dos especies amenazadas como el oso pardo y el urogallo.

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