Entrevista / Alfonso Fernández Mañueco

Mañueco: "Tenemos que hacer un esfuerzo de cariño, de atención a las personas de León"

El presidente de Castilla y León y líder del PP autonómico se reafirma en su apoyo a Pablo Casado para que lidere y unifique el centro derecha y defiende a ultranza la coalición con Francisco Igea y su compenetración personal frente a la amenaza de moción de censura del PSOE, tanto como la gestión que ola tras ola ha venido realizando la Junta que dirige. Una autonomía que cree que no es el momento de cambiar o de romper, como también lo cree el Gobierno central: "Sin aventuras territoriales, quiero presidir un Gobierno que esté cerca de León".

alfonso fernández mañueco presidente junta castilla y león pp partido popular entrevista coronavirus pandemia
Foto José.C. Castillo
L. Cornejo / A. Vega | 25/02/2021 - 08:36h.

Alfonso Fernández Mañueco (Salamanca, 1965) reconoce que el estrés que arrastra desde marzo de 2020 le pasa factura, pierde y gana peso con facilidad. El traje que lleva para la entrevista con elDiario.es, dice, le queda algo grande. Castilla y León, la Comunidad Autónoma más extensa pero con mayor dispersión de población, no ha dejado de estar en los primeros puestos durante las tres olas de la covid-19.

Con la incidencia del virus en claro descenso, un auto del Supremo que ha suspendido cautelarmente el adelanto del toque de queda emborrona la gestión del presidente de la Junta durante la tercera ola, hasta tal punto que el PSOE ha pasado de exigir su dimisión a preparar una moción de censura que lo expulse de la Presidencia.

Afronta usted un momento complicado en la gestión de la pandemia. El martes de la semana pasada el Supremo ordenó la suspensión cautelar del adelanto toque de queda por considerar que la medida conculca el derecho fundamental de movilidad y que usted como autoridad delegada carece de competencia, ¿por qué optó por algo tan arriesgado?

Vivíamos un ascenso vertiginoso de los contagios, la incidencia acumulada crecía a un ritmo del 150% y teníamos que tomar medidas para parar esa subida. Ya habíamos adoptado una serie de medidas que funcionaron, que fueron eficaces en la segunda ola como el cierre del interior de la hostelería, los centros comerciales, el sector del juego, el deporte en espacios cerrados... Había que evitar el colapso del sistema hospitalario y que hubiera problemas graves. Llegó una situación crítica y pensamos en la medida más firme para bajar la incidencia. Desde el punto de vista sanitario y epidemiológico los hechos nos han dado la razón. A la semana siguiente de adelantar el toque de queda se alcanzó el pico y a los 10 días, que es más o menos cuando empiezan a verse los efectos de las medidas, la bajada ha sido de un 50% semanal. La medida fue eficaz, eso es algo que nadie lo puede discutir. Lo que ha hecho el Tribunal Supremo es suspender los efectos de esta medida, pero no es menos cierto que ha estado en vigor durante 30 días. Más allá de las cuestiones jurídicas, que el Supremo tendrá que entrar en fondo del asunto, que será el que sea, creo que mi decisión y mi responsabilidad, la de la Junta de Castilla y León, era proteger la salud, salvar vidas y facilitar la reactivación económica lo antes posible.

Ese mismo día comunicó una nueva restricción, el cierre de bares y comercio no esencial a las 20.00 horas, una medida que parece que en realidad era la que se perseguía con el adelanto del toque de queda. ¿Por qué no empezaron por ahí?

Porque nosotros hemos ido adoptando medidas de manera progresiva y así y todo, a pesar de haber tomado medidas progresivas, lo que entendíamos era que se tenía que producir una paralización total de la vida, que el toque de queda se ampliara. Hubo 11 comunidades autónomas que pidieron la ampliación del toque de queda a las 20.00 en el Consejo Interterritorial de Salud, es decir, más allá de la cuestión jurídica todos veían que estas medidas eran eficaces y útiles. No sé por qué no se modificó el estado de alarma, o mejor dicho, dentro del estado de alarma, el Gobierno podía haber adoptado medidas complementarias, yo no lo sé. Hay distintas teorías, que si las elecciones catalanas... yo no voy a entrar en esas valoraciones. Creo que sí fue útil. Y luego, una vez que el auto del Supremo dijo que esa medida tenía que quedar sin efectos, tomamos las decisiones más parecidas al toque de queda porque el día antes de que se pronunciaran, esa medida era útil y eficaz. Necesitábamos unos días más porque es verdad que la incidencia acumulada está bajando muchísimo pero la ocupación de las UCI aún tiene que bajar poco a poco.

¿Pero por qué no empezaron por ahí?

Es que el ascenso fue tan rápido en tan pocos días que necesitábamos tomar medidas progresivas que no eran tan rápidas, y fuimos a las más contundentes. Y no sólo fueron útiles y eficaces sino que otras comunidades autónomas lo valoraron positivamente y lo pidieron de manera reiterada en el Interterritorial

Pero no adelantaron el toque de queda, lo pidieron...

Cada uno asume sus responsabilidades, yo no voy a entrar en por qué se hizo esto o por qué no. Nuestra alternativa también era, no ya cerrar a las 20.00 horas, porque eso en aquel momento hubiera sido insuficiente, sino cerrar a las 18.00 horas toda la actividad comercial y de hostelería. Buscamos el equilibrio entre reducir el contagio, reducir el contacto, reducir la movilidad, pero también proteger lo más posible la economía. La alternativa no era cerrar a las 20.00 horas: era cerrar a las 18.00 horas como muchas otras comunidades.

Con tan sólo 10 días de vigencia de eso último, el lunes el vicepresidente anunció su retirada, con la apertura hasta las 22:00 horas, ¿a qué obedece esa decisión? ¿Intentaban con ello no dar argumentos para la sentencia del Supremo, que ya en el auto les indica que había otras medidas posibles antes que el adelanto del toque de queda?

Actuamos inmediatamente tras el auto porque somos respetuosos con el Estado de Derecho, lo corregimos esa misma tarde.

Pero no mantienen la medida mucho tiempo, ¿por las implicaciones que puede tener para la futura sentencia?

No, la sentencia vendrá dentro de unos meses, lo de los 10 días es porque la situación epidemiológica ha ido evolucionando y la desescalada se hace sin prisas y con prudencia pero adaptándonos a la nueva situación.

Alfonso Fernández Mañueco durante la entrevista con elDiario.es, el presidente Pedro Sánchez ha dicho en el Congreso que la desescalada de la primera ola fue demasiado rápida, ¿tienen miedo de que ocurra lo mismo en la tercera?

Creo que sería bueno que el Gobierno de España ejerciera su labor de coordinación dentro del Consejo Interterritorial, que todos adoptáramos unas medidas y unos criterios comunes y que aplicáramos luego dentro de nuestro territorio con nuestras peculiaridades. No es lo mismo Castilla y León que cualquier otra comunidad, por población en unos casos, por superficie en otras, por dispersión, por sistema sanitario etc. Tenemos que actuar con prudencia, y dar pasos firmes para evitar las recaídas.

También el lunes conocimos que el jueves pasado, cuando el vicepresidente anunció la supresión del límite máximo del aforo de 25 personas en iglesias, el Supremo había firmado otro auto que suspendía cautelarmente esa restricción. Dos autos contrarios a los intereses de la Junta, motivados en la vulneración de los derechos fundamentales en dos días... No parece que sus servicios jurídicos, en los que basan sus decisiones, estén muy acertados últimamente...

Bueno, ya veremos. Yo tengo plena confianza en los servicios jurídicos de la Junta, tanto en el director como en todo el equipo. Son unos profesionales, la élite de la administración pública, y eso no quiere decir que en un determinado momento los tribunales de justicia te puedan dar la razón o no. Ya iremos viendo. Pero sí quiero hacer una puntualización, yo adopté la medida el jueves, no en el Consejo de Gobierno, fue un acuerdo del presidente y el auto se nos notificó el pasado lunes. No se nos dijo nada antes del lunes. Tomé la decisión sin saber que había un auto, se notificó esta decisión al Supremo y ellos nos dijeron el lunes que ya estaba tomada la decisión.

En el caso de que la sentencia del Supremo sea negativa, que confirme que el adelanto del toque de queda fue ilegal, ¿cómo afrontará la Junta las demandas de los sectores afectados por lucro cesante? ¿Es un coste que asumirá la Junta y por tanto los ciudadanos?

Bueno, vamos a ver qué es lo que dice la propia sentencia.

El auto ya da alguna pista: había más medidas que se podían tomar, se vulnera un derecho fundamental, carecía usted de la competencia suficiente...

Me refiero a responsabilidades. El auto lo único que hace es suspender los efectos, ya veremos, puede haber otras cuestiones. Pero sí quiero decir que entiendo la situación que están viviendo en estos momentos muchos empresarios, muchos autónomos. Tengo muchos amigos que me llaman, que me escriben whatsapps, mails...Y estoy con ellos, con su sufrimiento. La culpa no es de los gobiernos autonómicos, ni siquiera es del Gobierno de España, aunque no haga nada. A mí no se me ocurrió nunca decir en marzo, abril, mayo, cuando estaba cerrado todo por decisión del Gobierno de España, que la culpa era de Sánchez o del Gobierno. La culpa es del virus y de la situación epidemiológica y sanitaria que estamos viviendo. Tienen mi compresión y yo entiendo que presenten sus reclamaciones, lógicamente, cada uno tiene la posibilidad de presentar todas las reclamaciones que considere convenientes. A partir de ahí, lo respeto y los tribunales determinarán.

Esta tercera ola ha mantenido a Castilla y León en segundo puesto en incidencia durante semanas. ¿Es posible que algo más que la responsabilidad individual a la que apelan esté fallando, que haya algún otro factor?

De esta pandemia conocemos todavía muy poco. Hemos visto cómo los expertos han ido evolucionando, hemos ido aprendiendo todos cómo comportarnos. Si la primera ola hubiera sido tan virulenta como la tercera, las circunstancias hubieran sido más dramáticas. Hemos ido aprendiendo de una ola a otra. Los expertos nos tendrán que decir, pero hemos insistido muchas veces al Gobierno de España en que sería bueno que se hiciera una evaluación de todo, de las cosas en las que acertamos y funcionaron y de las cosas que no, para rectificar. Ahí, el Gobierno de España y Europa tienen que hacer un esfuerzo de autoevaluación, de autocrítica. Cuando digo del Gobierno de España no me refiero a su actuación, sino a la de todos. Que hagan una evaluación de las comunidades autónomas o las corporaciones locales. Entre nuestros aciertos está el de trabajar en red en los hospitales, que no son de cada provincia, son de la Comunidad, se ayudan y colaboran, con unos coordinadores regionales para apoyar a aquellos que pasan por más dificultad, es importante. Hemos aprendido de la segunda ola que cerrar sólo el interior de la hostelería es suficiente, dejando las terrazas abiertas, eso da oxígeno a la hostelería y también a la población y el nivel de contagios no es tanto en las terrazas como en el interior.

La líder de Ciudadanos en Castilla y León, Gema Villarroel, dijo en una entrevista que ella estaría a favor de una comisión de investigación sobre la gestión de la pandemia, no sólo de lo que ocurrió en las residencias de ancianos, que ustedes ya la han rechazo, ¿usted estaría dispuesto?

Es importante que hagamos una evaluación general, todos. La evaluación pública de las políticas que llevamos a cabo, sea de la pandemia o de otras cuestiones, no es problema por mi parte. Analizar un aspecto concreto me parecería hacer un análisis parcial de la realidad. Hay que hacer evaluación de lo sanitario, de los aspectos jurídicos, hemos pedido esa herramienta, esa legislación intermedia que era importante. Es importante que sepamos cómo actuar, qué medidas no son eficaces y qué medidas sí lo son. Cuando todos actuamos de manera coordinada y conjunta, Gobierno de España, comunidades autónomas y corporaciones locales, las cosas funcionan mejor.

Una de las ultimas polémicas, y ustedes no han sido claros, es la grabación del programa 'Prodigios' en el Miguel Delibes, cuando los casos en Valladolid rondaban los 3.000 diarios. Lo único que han reconocido ustedes es que cuatro personas de la Fundación Siglo acabaron contagiadas, pero no nos dicen cuántos contagios hubo entre el personal de la productora, más allá del de Ainhoa Arteta, que lo hizo público, ¿por qué esa opacidad?

Se han dado explicaciones a través de los medios de comunicación, el consejero de Cultura contestó el martes en el Pleno con claridad meridiana y va a comparecer en las Cortes para dar más detalles. Es importante dar las explicaciones. Siempre hemos actuado con transparencia y cumpliendo las normas y protocolos establecidos a este respecto. No había limitación para grabar o rodar.

No, pero a lo mejor cuando empiezan a producirse los positivos hay que cuarentenar, si no se comunican eso no se controla...

Yo aquí prefiero ser prudente y esperar a las explicaciones que ya se han dado y a las que va a dar el consejero en su comparecencia.

Respecto a la transparencia del Gobierno, elDiario.es ha intentado conocer a cuántos ancianos de las residencias se trasladó al hospital durante el pico de la primera ola, cuando los protocolos restringían ese traslado para tratarlos en las residencias, ¿por qué ocultan ese dato que ni siquiera aparece en el informe que se hizo y que era uno de los acuerdos del pacto de reconstrucción?

Respecto a los protocolos de cómo se les debía atender siempre insistimos en que se debía apostar por una hospitalización en domicilio, y para muchas personas su casa es la residencia, y lo que hemos intentado es dar una respuesta clínica, ver la evolución y cuándo ha sido conveniente trasladarlos se ha hecho. Ha habido muchísimas personas de las residencias que han sido hospitalizadas.

Yo no puedo saber si son muchas o pocas porque no nos dan el dato de esos traslados en las fechas en las que dos protocolos lo restringían. Por otro lado, ustedes hablan de la hospitalización a domicilio pero ese término no es aplicable a lo que se hizo. Porque eso es algo que debe autorizar el interesado o su familia y siempre previo paso por el hospital y hay ancianos que nunca fueron a un hospital, nunca se les hizo una radiografía, y acabaron falleciendo.

Hemos hablado de hospitalización a domicilio porque es un concepto para que se entienda, es más gráfico. Quien ha decidido siempre qué había que hacer con cada persona era un equipo sanitario, no ha tomado una decisión la consejera, aunque es médico, o el vicepresidente, que también lo es.

Pero estaban muy sujetos a un protocolo que firmó el gerente del Sacyl, que depende de la Consejería de Sanidad.

Se actuó siempre dentro del conocimiento que teníamos en aquel momento y con la mejor respuesta sanitaria que se podía dar a cada persona y en cada circunstancia. También hubo polémica sobre qué personas podían entrar en la UCI para una intubación, y la respuesta de todos los profesionales era que la edad no era un criterio válido y sí su situación, porque el cuerpo es el que marca las capacidades físicas de la persona y el poder resistir ese proceso tan invasivo.

Pero ni en la segunda ola ni en la tercera han actuado en las residencias como en la primera.

Castilla y León tiene vacunadas a todas las personas de las residencias, a todas las que han querido, que son muchas y también a los trabajadores, eso ha ayudado muchísimo. Probablemente los protocolos se ajustaron y afinaron entre la primera y la segunda ola, es verdad también, que en la primera ola cuando nos dieron la información desde el Gobierno de España, el virus ya estaba dentro de las residencias. Hemos tomado decisiones rígidas y restrictivas, pero a medida que ha pasado el tiempo vemos qué ha funcionado y qué tenemos que mejorar.

Uno de los motivos a los que también se refieren para explicar el impacto en la Comunidad es su movilidad con Madrid e incluso con el País Vasco. Curiosamente, usted ha tenido varias 'cumbres' con los presidentes de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, pero la presidenta de esta última no ha sido muy colaboradora. Recuerdo que en una de esas ruedas de prensa tras una reunión, Díaz Ayuso les dejó en la estacada negándose a cerrar perimetralmente Madrid en el puente de Todos los Santos, ¿se fía usted de ella, llegados a este punto?

La colaboración entre comunidades es fundamental, teniendo en cuenta las peculiaridades de cada una. Castilla y León está conectada con ocho comunidades más y con Portugal, al estar cerca de lugares como el País Vasco, que fueron uno de los primeros puntos de inicio de la primera ola, pues entró por el norte, con el famoso funeral de Vitoria que llegó a Miranda de Ebro y a Burgos capital. Claramente los lugares más abiertos han sufrido la primera ola y probablemente las que lleguen. Lo que pasó con la presidenta de la Comunidad de Madrid es que ella dijo que cerraba perimetralmente los dos puentes –Todos los Santos y Almudena– y yo creo que bueno, es importante de cara al futuro, de cara a la Semana Santa, que haya un plan nacional, adaptados a peculiaridades, como la incidencia.

¿Pero se fía de Ayuso?, ¿no ha perjudicado a Castilla y León su gestión en la Comunidad de Madrid?

Hombre claro, cómo no me voy a fiar, me fío de ella y de todos los presidentes autonómicos. Sería injusto decir que nos ha perjudicado, hay comunidades como Aragón que han estado con una incidencia alta todo el verano.

¿Castilla y León mantendrá el cierre perimetral toda la Semana Santa?

Vamos a analizar todos los lunes la situación y tomaremos las medidas, e insistimos en que el Gobierno de España debe coordinar.

Pero aquí viene el lío: cuando en la primera ola empiezan a remitir los contagios ustedes reclaman poder gestionar sin el mando único, porque no todas las comunidades son iguales, pero cuando consiguen eso, quieren que el Gobierno de España marque esas decisiones y también lo consiguen. Así, llegamos a la Navidad y cada Comunidad decide si sube o baja el toque de queda, cuántos allegados, si cierran perimetralmente o no... y ahora piden que sea para todos lo mismo...

Es que el Gobierno no profundiza en la coordinación y tiene que actualizar los criterios comunes. Cuando se aprobó la guía de actuaciones comunes, el famoso semáforo, llegaba hasta los 250 casos de incidencia, cuando se aprueba eso, casi todas las comunidades estábamos por encima...

El semáforo se queda pequeño.

Exactamente, esa es la clave. Necesitamos que el Gobierno diga: "Cuando llegamos a 400 se tienen que llegar a estas medidas" y no sólo por incidencia, también por ocupación hospitalaria etc., y cuando se llegue a 1.000, otras. Nosotros hemos cambiado el criterio de analizar y pasamos de 14 días a 7, porque los expertos nos pedían que tomásemos medidas con anticipación. El Gobierno tiene que pactar con las comunidades autónomas y que el semáforo no llegue a 250, tiene que subir y que el criterio territorial no sea la Comunidad, sea la provincia. Es fundamental que haya un plan de Semana Santa. El plan de Navidad al final era un acuerdo de mínimos demasiado mínimo. Fuimos los más restrictivos de España, el toque de queda era el más restrictivo, el cierre perimetral, como todas...

Foto José.C. Castillo
Foto José.C. Castillo

La Comunidad Valenciana cerró más...

Sólo permitían a los empadronados, bueno no voy a entrar en la valoración... Nosotros sólo hicimos una flexibilización para las comidas de no convivientes que eran de seis, para dos cenas y dos comidas. Con el paquete global conjunto, fuimos de los más restrictivos, y se nos criticó por ello.

Cruzarse de brazos y mirar para otro lado es ser un irresponsable. Yo tomo decisiones y unas veces son acertadas y otras veces no, es así

Pero, en cualquier caso, está claro que no funcionó, porque siendo según usted la Comunidad más restrictiva, estuvimos en el segundo puesto de incidencia, algo falla ahí.

Esa es una de las cuestiones que el Gobierno de España deberá evaluar y analizar. No sólo nos pasó a nosotros, pasó en todas las comunidades.

No todas estuvieron en el segundo puesto.

Bueno ahora estamos en el octavo o noveno.

¿De todas las decisiones que ha tomado desde marzo de 2020, se arrepiente de alguna?

Cruzarse de brazos y mirar para otro lado es ser un irresponsable. Yo tomo decisiones eso implica que unas veces son acertadas y otras no, es así. Intento actuar con responsabilidad y lo único que nos guía en estos momentos es proteger la salud, salvar vidas y reactivar la economía, y eso sólo puede hacerse desde la seguridad sanitaria.

Como no menciona cosas de las que se pueda arrepentir, lo hago yo. Diálogo social, la joya de la corona de la etapa Herrera. Su Gobierno ha sido capaz de enfadar a sindicatos y patronal, ¿quiere arreglarlo, o lo deja en manos de la consejera, Carlota Amigo?

El diálogo social no está roto, es lo que ha sido siempre, es un lugar donde se discute, se contrastan posturas y se llega a acuerdos. El año anterior es el que tuvo más acuerdos. Confío en la consejera. Hay demasiado ruido y el diálogo social no es ajeno a eso.

Otra cosa que no va muy bien es la relación con el personal sanitario debido a ese decretazo con nocturnidad y fin de semana de por medio con el que enfadó a todos los sindicatos, que piden su dimisión. La mesa sectorial no parece avanzar, ¿alguna solución en camino?

Yo tengo un agradecimiento profundo a la profesión sanitaria en su conjunto, son quienes nos cuidan y a las que debemos cuidar y mimar. Yo reconocí en ese momento que habíamos hecho un erróneo ejercicio de comunicación y que eso teníamos que mejorarlo, se trasladó a la mesa sectorial. Confío en la consejera de Sanidad. En situaciones excepcionales hay que tomar medidas excepcionales, pero el decreto o no se ha utilizado o se ha utilizado de manera muy puntual y minoritaria. En ese trámite de diálogo, esperamos que bajen los contagios y que se pueda reconducir la situación.

Hace un año, cerca de 80.000 leoneses, uno de cada cinco ciudadanos de la provincia, exigieron en una manifestación un futuro que no ven para León. ¿Cómo lo valora? Porque parece que el leonesismo y la visión contra la actual Comunidad Autónoma ha cogido mucha fuerza.

Respeto profundamente la identidad de cada persona, eso está protegido por la Constitución. Dicho esto, creo que España en estos momentos no está para aventuras territoriales ni para modificar el actual mapa autonómico. Y creo que en esta línea ha hablado también el Gobierno de España, el ministro Iceta. Tengo que decir que desde el respeto a la identidad y el sentimiento de cada una de las personas, y también a España como país, sin aventuras territoriales quiero presidir un Gobierno que esté cerca de León, de la gente de León, en todos los sentidos. Lo estamos demostrando, no sólo en el apoyo a las empresas sino a las corporaciones locales, a las personas.

Pero hay cierta frustración, por ejemplo con la Mesa por el Futuro de León. ¿Personalmente cree que va a valer para algo?

Estoy convencido que va a valer para algo, que el Gobierno de España nos tiene que ayudar en los fondos de Transición Energética Justa, destinados allí donde más daño se produjo con el cierre de las minas y de las térmicas. Ahí tenemos que apostar, León, no nos olvidemos Palencia, y también Miranda de Ebro con Garoña. Nosotros lo tenemos claro y se lo vamos a reclamar, a exigir, al Gobierno: que tenemos que hacer un esfuerzo de cariño, de atención, de estar pendientes de León y de las personas de León.

Sobre la regeneración que anunciaban usted y el vicepresidente, Francisco Igea, hemos visto poca cosa, por ejemplo pretenden mantener todas las empresas y fundaciones del sector público, a excepción de una, a las que Igea llamó 'chiringuitos', podemos decir que ha dado un giro 'de 360 grados' porque están como al principio.

Se va a modificar el funcionamiento interno, se van recuperar competencias... pero el pacto se está cumpliendo, se están dando pasos, y se va a modificar de forma importante la forma de actuar.

Se le reprocha, a usted y a su socio de gobierno que han doblado el número de asesores. Entre esos asesores está el exdirector general de la Policía, Ignacio Cosidó, que no sé muy bien si casa con esa renovación del PP que quiere hacer Pablo Casado.

Somos la comunidad con menos asesores de España. La situación de Nacho: es una persona que está desarrollando una labor en determinados aspectos como el reto demográfico, despoblación, temas sociales... y despacha con habitualidad con el director de gabinete. Su trabajo es el de asesoría en un gabinete, en este caso de la Junta de Castilla y León. Nacho llegó hace año y medio: no es una decisión de ahora. Tenemos un código ético estricto que se aplicaría si se diese la situación.

El señor Igea y usted presumen de tener una relación casi idílica, pero vistos los bandazos que se dan respecto a restricciones, o incluso en el proceso de desescalada de la primera ola, cuando Castilla y León se saltó fases, disienten en algunas cosas...

Efectivamente tenemos una no sé si idílica relación pero desde luego hemos encajado bastante mejor de lo que pensábamos al principio, bastante mejor que la coalición del Gobierno de España. No estamos fingiendo, no hay broncas, lo que hay son discusiones, cambios de parecer pero no hay dos bandos, hay uno y cada consejero expresa lo que considera oportuno, y a veces pueden discutir pero por intentar mejorar las cosas, llegar a un equilibrio. Hacemos esfuerzos por mejorar la comunicación y coordinar el mensaje. La relación es cordial, funciona bien.

A lo mejor han encajado bien porque las relaciones con los respectivos presidentes de sus partidos es tirante. Igea no es el mejor amigo de Inés Arrimadas y usted no es el mejor amigo de Pablo Casado, de hecho, Génova ha abierto un expediente informativo por la contratación del exgerente del PP de Castilla y León, Pedro Viñarás, lo que puede complicar las cosas al portavoz del grupo, Raúl de la Hoz.

Igea y yo encajamos porque nos complementamos, yo soy paciente, prudente y él es muy intuitivo, con mucha fuerza y con mucho impulso y hemos sido capaces de encajar el engranaje. No sé qué relación tienen ahora mismo Arrimadas e Igea, pero mi relación con Pablo Casado es muy buena, es mi presidente, estoy a su disposición, no tendrá persona más leal que yo porque estoy convencido de que es el presidente que necesita España y lo intento ayudar. Él aspira a liderar el centro derecha y yo le ayudo a fortalecer el Partido Popular desde mi posición. Respecto a lo de Pedro Viñarás, se ha abierto el expediente al grupo. Ya dije con claridad que fui yo quien tomó la decisión y he respondido yo mismo a ese expediente, que es reservado. No voy a hacer como otros y a hablar de ello. Viñarás ha contribuido de manera decisiva a dos cosas, a las victorias electorales del PP en esta Comunidad a lo largo de casi tres décadas y a que el PP haya tenido una posición de honestidad intachable. Quien destituye a Viñarás no es Pablo Casado y es una decisión sobre la que no tengo nada que decir.

Usted ganó las primarias en 2017 por el control que tenía de los aparatos provinciales, a las puertas de los congresos, ¿teme perder ese poder?

Gané las primarias porque casi el 60% de los afiliados que votaron me apoyaron, eso no es por el control de los aparatos... Es bueno confiar en los militantes del partido y lo recomiendo a todo el mundo. De cara a la renovación, con los congresos provinciales y autonómicos, creo que deberían hacerse con garantías, dada la pandemia y con la mayor presencialidad posible, confiando en la militancia. El PP es de los afiliados, es patrimonio de la sociedad y tiene que estar a su servicio. Estamos todos con Pablo Casado y queremos que lidere y unifique el centro derecha y tenemos que ayudarle fortaleciendo mensaje y el equipo en los territorios.

Los resultados en Cataluña, y ya sé que me va a decir que no son extrapolables, dejan en una situación muy difícil a PP y Ciudadanos, y confirma el ascenso de Vox. ¿Usted pactaría un Gobierno con Vox?

Hablar de lo que puede ocurrir en dos años y medio es imprevisible, no se sabe qué puede ocurrir en esta Comunidad. Me reafirmo en que la Junta está funcionando satisfactoriamente.

En cuanto a Ciudadanos, ¿acabará absorbido por el PP? ¿Ve a Igea, por ejemplo, fichando por su partido?

Yo quiero ser muy respetuoso con Ciudadanos, no vamos a hacer fichajes ni llamadas.

Si ahora le llamase Inés Arrimadas y le dijera que tiene que haber cambios en primavera y que tiene que prescindir de Francisco Igea, ¿usted qué haría?

Le preguntaría que por qué. El Gobierno funciona con eficacia y el pacto se está cumpliendo. Las personas están actuando con sensatez, con responsabilidad y atendiendo a lo importante que son las personas de Castilla y León. Yo nunca he hablado con Inés Arrimadas.

Bien, pero ahora se cierne sobre ustedes una probable moción de censura del PSOE y eso puede condicionar. A lo mejor le llama...

Agradezco que el Partido Socialista entienda lo que es un régimen parlamentario, que implica que hay que tener una mayoría en el Parlamento, en las Cortes de Castilla y León y quien obtuvo la confianza de la mayoría de los votantes fue mi persona y el Gobierno del PP y Ciudadanos, cosa que no ha aceptado en ningún momento. El régimen parlamentario también permite que se pueda presentar una moción en determinadas condiciones. Entre otras cosas, para salir adelante requiere una mayoría absoluta. El señor Tudanca está preocupado por buscarse un sillón y fortalecerse internamente, que cada uno saque sus conclusiones.

Pero entiende que Arrimadas se lo puede pedir...

Pueden pasar tantas cosas. En política lo que por la mañana es de una manera por la tarde es de otra. Son cuestiones que no dependen de mí.

Un juzgado de Salamanca investiga el pago de cuotas para los afiliados que votaron en las primarias que usted ganó, ¿puede explicar qué pasó?

Me siento cómodo confiando en la justicia y no tengo nada que temer. Hasta ahora todo lo que se ha ido analizando e investigando, dicen que está correcto, la Audiencia Provincial dice en un auto que no hay indicios de criminalidad en ninguna persona del partido, pero que hay que preguntar e investigar, y estamos a su disposición. Algunas pruebas que se habían pedido las había facilitado antes el Partido Popular. Respeto total por el trabajo del juez instructor y de la Fiscalía y colaboración total.

publicidad

También te puede interesar

Deja tu comentario
publicidad
publicidad