FERROCARRILES

Adif apuesta por Valladolid como eje de mercancías ferroviarias con 20,5 millones para señalizar su Variante Este

Esta inversión –que supone gastar dos terceras partes de lo que costó el soterramiento del tren en León pero sólo para redactar el proyecto de señalización–, pretende crear un nuevo ramal en la red de ferrocarril vallisoletana, dotándola de la seguridad y fiabilidad necesarias para garantizar su explotación, permitiendo la circulación de trenes tanto de mercancías como de viajeros. Con ello, convertiría al nodo pucelano en la central de mercancías del Corredor Atlántico, desplazando a León. El proyecto costará en total 120 millones de euros.

Zona provisional de mercancías en la estación de Villadangos del Páramo
Un tren de mercancías.
Agencia ICAL | 29/07/2021 - 16:00h.

[Corrección: en una primera versión de la noticia se indicaba que los 20,5 millones era para redactar el proyecto de 'construcción', cuando sólo es para la señalización; en total la obra, a la que le falta aún la instalación de vía en algún tramo, costará unos 120 millones de euros para 17,5 kilómetros, cuatro veces más que toda la integración y soterramiento del ferrocarril en León capital].

El Consejo de Administración del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) autorizó la licitación en 20,5 millones de euros (IVA incluido) de la redacción del proyecto constructivo y la ejecución de las obras de las instalaciones de señalización y telecomunicaciones de la Variante Este de Mercancías de la Red Arterial Ferroviaria de Valladolid.

El contrato, según Adif, pretende dotar a la Variante de las instalaciones de seguridad y fiabilidad necesarias para garantizar su explotación, permitiendo la circulación de trenes tanto de mercancías como de viajeros. También se incluye la dotación de las instalaciones que permitan su explotación con Bloqueo Automático Banalizado y utilizando el sistema ASFA como sistema de protección de tren.

La inversión permitirá centralizar las mercancías ferroviarias en Valladolid y supone un desembolso de las dos terceras partes de dinero que ha costado la integración ferroviaria en León (24,5 en licitación y 31,7 millones con sobrecostes para su soterramiento y salvar el paso a nivel del Crucero) pero sólo para redactar el proyecto, no para la construcción del ramal; que requerirá de más millones para poder ejecutarse.

Con esta actuación la capital vallisoletana se convertirá en el Eje del Corredor Atlántico de la Unión Europea, desplazando a León en el caso de este tipo de tráfico férreo a Galicia, al combinarse con la Variante de Olmedo, que el anterior ministro de Transportes, José Luis Ábalos, vendió en diciembre de 2012 como un elemento fundamental para "facilitar mucho el transporte de mercancías".

Las características técnicas de la nueva vía ferroviaria vallisoletana permitirá el telemando (sistemas telemáticos para activar a distancia las agujas) de todas las instalaciones de seguridad de la línea desde el Puesto de Mando y protegiendo las instalaciones contra las perturbaciones producidas por la tensión de alimentación de la catenaria de 25 kV en corriente alterna de la vía de tres hilos paralela al tramo norte de la nueva Variante.

Dar servicio a la FASA Renault

Los trabajos comenzarán con la redacción del proyecto constructivo. A continuación en una primera fase se actuará en la conexión del acceso a FASA-Renault con la Variante por el lado norte (conexión con Bifurcación Río Pisuerga) en cuanto a instalaciones de señalización y telecomunicaciones. La segunda actuará por el lado sur (conexión con Arcas Reales).

Esta actuación contribuirá a la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) nueve (Industria, Innovación e Infraestructura), que tiene entre sus metas el desarrollo de infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad.

17,5 kilómetros de longitud con un viaducto y un túnel

La Variante Este tiene 17,5 kilómetros de longitud y está diseñada para que los trenes puedan circular a una velocidad de 160 kilómetros por hora. Cuenta con un viaducto de 1.130,5 metros (Viaducto de los Tramposos) y un túnel de 2.192 metros. El objetivo de la obra es la ejecución de una variante ferroviaria al este de Valladolid, en ancho convencional, que dará continuidad en vía doble a la línea Madrid-Hendaya y que se empleará para el tráfico de mercancías.

Además, permitirá también el acceso al nuevo complejo ferroviario de Valladolid, en el que se emplazarán todas las actividades ferroviarias que actualmente se realizan en otros centros de Valladolid, a excepción de las vinculadas a la estación de viajeros, nuevo taller de Renfe, terminal de servicios logísticos (sustituyendo a las instalaciones de La Esperanza y Argales) y Redalsa.

Una vez entre en servicio, la Variante acogerá el paso de todos los trenes de mercancías, lo que representa el 25 por ciento del tráfico ferroviario actual de la estación de Valladolid-Campo Grande.

Esta actuación va a ser financiada por la Unión Europea-NextGenerationEU. Los Consejos de Administración de Adif y Adif AV autorizaron en su última reunión la licitación o adjudicación de diversos contratos que van a ser financiados por este mecanismo, por valor global de 556,66 millones de euros (IVA incluido). De este importe, 479,39 millones corresponden a licitaciones, mientras que el resto corresponde a adjudicaciones.

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